El Entorno
Entorno singular en LA COSTA ÁRTABRA
Finca dos Mares se encuentra en la costa ártabra, uno de los tramos más espectaculares de la costa atlántica de Galicia, a pocos minutos de playas vírgenes, acantilados y miradores naturales.
Una ubicación privilegiada que convierte la finca en un punto de partida perfecto para descubrir Ferrolterra y la comarca de Ortegal durante todo el año.
Aventuras Increíbles
La costa ártabra es un pequeño paraíso para amantes de las puestas de sol, las olas y los grandes paisajes atlánticos.
A pocos minutos de Finca dos Mares encontrarás acantilados, faros, bosques que caen al mar y playas de arena blanca que aún conservan un carácter casi salvaje.
Abiertas a la bravura del Atlántico, encontrarás playas en las que poder desconectar y otras en las que disfrutar sobre una tabla (surf, windsurf, kitesurf, paddle surf…).
Las Playas cercanas a Finca dos Mares:
Desde la finca puedes llegar caminando o en pocos minutos en coche a algunas de las mejores playas de Ferrolterra, ideales tanto para relajarse como para practicar deportes acuáticos.
- Marmadeiro y Santa Comba: Playas abiertas al Atlántico, con ermita junto al mar y puestas de sol espectaculares.
- Ponzos: Un extenso arenal rodeado de dunas y vegetación, perfecto para largos paseos junto al mar.
- A Fragata y O Vilar: Pequeñas calas con encanto, más resguardadas, donde seguir disfrutando del paisaje atlántico a un ritmo más tranquilo.
A escasos minutos puedes además disfrutar de las vecinas playas de: San Jorge y Esmelle
A pocos kilómetros de distancia encontrarás otros lugares de gran interés si lo que quieres es seguir disfrutando de espectaculares paisajes.
Valdoviño
En el ayuntamiento de Valdoviño, existen infinidad de balcones naturales desde los que asomarse a la inmensidad del atlántico y respirar oceáno. Los miradores de Oural, Paraño, Alto da Vela son una buena opción para admirar las vistas de la Costa Ártabra.
Perderse por la ‘Senda das Ondas’ para conocer la bravura del mar en las aguas de Valdoviño o disfrutar de una puesta de sol desde la Ermita do Porto, en Meirás, son algunas de las opciones que brinda este municipio a sus visitantes en cualquier época del año.
Cedeira
Cariño
Los amantes del senderismo y las buenas vistas tienen en el concello de Cariño una ruta con dos opciones interesantes. En el lugar de Feáns, en las proximidades de Cabo Ortegal, encontramos las ruinas del castillo do Casón y la fervenza que recibe el mismo nombre.
La fervenza do Casón y la cascada do Pozo do Inferno son dos enclaves muy próximos en los que desconectar del mundanal ruido y dejarse llevar por el sonido del agua.
En el mirador del Castillo do Casón se pueden admirar, además, las fantásticas vistas que brindan una completa panorámica de la Ría de Ortigueira.
Ortigueira
Conocida como La Perla de las Rías Altas, está situada justo en el centro de la comarca del Ortegal, la más septentrional de la península Ibérica. Se caracteriza por el contraste de paisajes vírgenes y agrestes; con valles y sierras, acantilados y playas.
La mejor forma de conocer esa exuberante naturaleza es a pie, recorriendo la Ruta del Borde Litoral de la Ría de Ortigueira o el Camino de la Costa, último tramo del Camino Natural de la Ruta del Cantábrico. Pero también hay multitud de miradores accesibles en coche, como el más que conocido Mejor Banco Del Mundo.
Ortigueira también es cultura e historia. Muestra de ello son sus restos arqueológicos de la edad de hierro y alto medievales, o la propia villa de Santa Marta, con un casco histórico de los siglos XVIII y XIX.
Mugardos
Desde la Baliza del castillo de ‘La Palma‘, situada en Mugardos, se puede disfrutar de un momento de paz en un punto estratégico de la Ría. Empaparse de la Historia en uno de los enclaves del denominado «triángulo de fuego«, adentrarse en el castillo mugardés en el que cumplió prisión el golpista Tejero son algunas de las posibilidades que ofrece el municipio.
La visita se puede culminar con una parada en alguno de los establecimientos de hostelería de la localidad para degustar una tapa de pulpo a la mugardesa y, en caso de lluvia, guarecerse del mal tiempo y observar las vistas desde cualquiera de las tascas del paseo marítimo.
